lunes, 7 de septiembre de 2026

En sintonía con el Papa León XIV

 Nos ha alegrado mucho el mensaje sobre el agua del Papa León XIV.

Nosotros estamos en esa línea. Tenemos el objetivo de hacer 25 pozos en la diócesis de Tshumbé, en el centro de la República del Congo, antes de que acabe el 2028. Ya hemos hecho tres, el último se llama Dra. Petra Maestre, en honor de una colega que murió en el 2023, era muy generosa y un ejemplo de servicio al prójimo, su familia la ha emulado financiando la construcción para honrar su recuerdo. 


El agua es vida. Con el pozo de agua potable se evitan enfermedades, se ahorra mucho tiempo a mujeres y niños, y que estos pierdan ir a la escuela por tener que recorrer grandes distancias para conseguir un poco de agua, que además no tiene garantías de solubridad. Un pozo cercano es una fuente de desarrollo. El siguiente pozo que queremos hacer es el de San Antonio de Omendjadi. Os animamos a coolaborar con una aportación de 1 € al mes a través de teaming o con donativos a GIRAFRA.

 https://www.teaming.net/pozoaguapotable-parroquiasanantonioomendjadirdcongo

El Papa pide por el cuidado del agua: En su intención de oración de septiembre, León XIV pide a Dios que el vital elemento sea protegido, compartido y garantizado para todos.

Señor de la Vida,

Tú nos diste el don del agua, fuente de fecundidad, frescura y esperanza.

Ella calma la sed, fecunda la tierra y limpia las heridas.

Te damos gracias porque también ella es símbolo de tu gracia y de tu amor que nos renueva por medio del Bautismo.

Hoy te pedimos que nos enseñes a custodiarla con gratitud, justicia y responsabilidad.

Te pedimos perdón por haberla convertido en mercancía, olvidando que es un regalo universal, un derecho sin fronteras, destinado a todos tus hijos.

Vemos con dolor a tantos hermanos y hermanas que no tienen agua limpia, que caminan kilómetros para encontrarla, que enferman por su escasez.

Que tu Espíritu nos transforme en peregrinos de lo esencial, capaces de vivir con sobriedad, denunciando el derroche y la contaminación, defendiendo el derecho de cada hermano y hermana a beber sin miedo, sin desigualdad.

Haz que nuestro cuidado del agua sea signo de amor al Creador y compromiso con la vida de los más pobres, educando nuevas generaciones que valoren y protejan los recursos de la Tierra.

Amén.

martes, 21 de abril de 2026

PROYECTO DE CONSTRUIR UN POZO PARA LA COMUNIDAD DE SAN ANTONIO DE OMENDJADIEN

Durante los dos años que viví en Kinshasa en la República Democrática del Congo, conocí al sacerdote Vincent Tshomba, que lo hicieron obispo auxiliar de Kinshasa, y después le designaron titular de la diócesis de Tshumbe en el interior del país, a unos mil kilómetros de la capital, de una extensión de 60.000 Km2, el doble que Cataluña, sin carreteras asfaltadas, sin corriente eléctrica y sin agua potable. El acceso al agua potable es una necesidad vital, por ello Monseñor Vincent se ha propuesto garantizar el acceso total al agua potable en las 25 parroquias, escuelas y centros de salud asociados a ellas que tiene la diócesis. Para ello en cada parroquia se construirá un pozo equipado con bomba eléctrica alimentada por paneles solares y con depósito de agua, que ofrecerá un acceso estable y seguro al agua potable. El coste total de un pozo son 14.000 €. Cada parroquia se hará cargo de 2.000 €, de esta forma se responsabilizan más y lo cuidarán como una cosa propia. La Fundació Girona per Àfrica – GIRAFRA nos hemos comprometido a financiar el coste del pozo para la Parroquia San Antonio de Omendjadi en el presente año 2026, con una contribución de 12.000 €

viernes, 28 de noviembre de 2025

Campo de trabajo en KENIA del martes 29 de julio al lunes 18 de agosto de 2025

Después de seis veranos en Uganda, cambiamos a Kenia, porque Eugeni, conocía a Lechan, un masai que facilitó todo para hacer el campo de trabajo en su pueblo, Emorogi, cercano a Tanzania, a 2200 metros de altura. El proyecto consistió en construir dos aulas, atención médica y dental de la población y clases, deportes y juegos a los niños. Colaboramos las fundaciones GIRAFRA de Girona, ADESCI de Barcelona, la East Asian Educational Association de Hong Kong y el apoyo del Eastland College of Technology (ECT) de Nairobi, y participarían universitarios de los tres países. Al aeropuerto de Nairobi nos vino a buscar Dennis que estaría en el campo de trabajo, y nos llevó al ECT. Se nos unieron los de Nairobi: George, Timothie, Michael Angelo, John, Edward, Jude, y los de Hong Kong: Eugeni, Peter Herber, Fr. Michel Díez, Ken, Brian, Andrew y Oscar que era el más joven. Fuimos a Emorogi pasando por Narok, donde habíamos comprado los medicamentos. En Emorogi nos recibió un grupo de masais encabezados por Lechan, Charles, Raphael, Stanley, Boniface, todos amabilísimos; vestían la típica shuka, manta de colores vivos. Muchos tienen una gran perforación en el lóbulo de sus orejas. Las mujeres van elegantísimas con abalorios multicolores. El paisaje era majestuoso, una inmensa sabana. Los habitantes se dedican a la ganadería. Vivíamos en la escuela, transformamos aulas y despachos en comedor, sala de visitas médicas y dormitorios. Los masais son una de las tribus más famosas de África, en las tertulias nocturnas, alrededor de una hoguera para aliviar el frio, nos explicaron sus creencias, su cultura y costumbres y compartimos algunas de estas como sus típicas danzas con saltos y sus cantos, celebraciones como una comida campestre, y visitamos sus hogares llamados manyatas.
Para el trabajo se formó un grupo de construcción capitaneado por el arquitecto Iñigo Ugalde, con Ignaci Puig, Tomás, Jorge y los no sanitarios, que hicieron labores de ayuda a los paletas para construir dos aulas; y otro grupo de personal sanitario con los tres médicos, Antonio, Marc y Santi, estomatólogo que extrajo 300 piezas dentarias a 230 pacientes, Pablo y Carlos estudiantes de medicina, Oscar de enfermería, dos Migueles, y Michel Angelo de farmacia. Nos ayudaban, y hacían de traductores del masai al inglés, Elias “medical officer”, y Penina, una enfermera del “health center” de Entasequera que era el más cercano a Emorogi. Peter, hizo de optometrista y repartió más de 200 gafas.
Además, fuimos a los poblados vecinos de Kone e Ilkerin, para atender a los pacientes de esos lugares. Los caminos estaban en malas condiciones, tuvimos que pararnos varias veces por los rebaños de vacas y de ovejas que los obstruían; vimos ñus, cebras, gacelas, antílopes y un gran avestruz. Jorge, herpetólogo, cazó una serpiente bufadora de más de un metro, es la que ocasiona más muertes en África. Acabó asada en el rescoldo de la hoguera y los pocos que quisimos nos la comimos. No hubo ningún caso de malaria porque a esas alturas y temperaturas no hay mosquitos. La patología más frecuente fueron los dolores musculoesqueléticos, la hipertensión arterial, las infecciones respiratorias y cataratas; en total se beneficiaron casi 1.500 personas. Los de la construcción trabajaron fuerte y al final pudimos ver las dos aulas acabadas.
Por las tardes, se daban clases de inglés y mates a los críos y después se organizaban partidos de futbol multitudinarios, y también de voleibol. La despedida fue muy emotiva; habían sido unos días de confraternización de masais, chinos, kenianos y españoles en un ambiente muy amable que nos dejó el deseo de volver a repetirlo en años posteriores. Al volver al ECT me reencontré con Moses que nos llevó al slum Mukuru, un barrio pobrísimo de barracas. Visitamos a unos cuantos enfermos y les llevamos comida o dinero.
Después fuimos a Strathmore University, nos recibió Anthony Kahindi, el Secretario, que fue muy espléndido, nos invitó a comer y nos mostró las diversas facultades; había un ambiente estudiantil muy atractivo, y más de uno le dijo que le encantaría estudiar en su universidad.

viernes, 14 de noviembre de 2025

MISION EN EL HOSPITAL DE CANCHUNGO EN GUINEA BISAU DESDE GAMBIA CRUZANDO EL SUR DE SENEGAL DEL 19 AL 27 DE JULIO DE 2025

Escribe este apunte el Dr. Antonio VIllalonga. El Dr. Antonio Huete, Curro para los amigos, de la Fundación Sara Allud, volvió a llamarme para que fuera a Ziginchor en Senegal. Iban a ir muchos cirujanos y ginecólogos pero inicialmente ningún anestesiólogo, le volví a decir que sí y compré un billete para Banjul, en Gambia, que está a 150 Km por carretera, unas 3 horas. Pasó un poco de tiempo y ese plan se vino abajo, pero en su lugar con la mismas fechas organizó una misión de 23 profesionales, incluida una anestesióloga, Rocio, para visitar pacientes y operar en dos quirófanos en el Hospital de Canchungo, en la Guinea Bisáu. El cambio me supuso un viaje por unas carreteras llenas de baches, con Paul un guineano que vino a guiarme, con diversas furgonetas de uso público y pasar por tres países, Gambia, Senegal y Guinea Bisáu, con tres idiomas distintos, inglés, francés y portugués y cruzar dos fronteras a lo largo de todo un día. En nuestro viaje pasamos por la ciudad de Ziginchor en Senegal a orillas del rio Casamanza.
El hospital lo habían hecho los chinos hacía más de un año y los quirófanos no se habían utilizado nunca. A la entrada del Área Quirúrgica había un rótulo que prohibía entrar con armas. Con Rocio probamos la máquina de anestesia, con instrucciones en chino, y no funcionaba. Nos dijeron que en toda la zona dependiente del hospital no se hacían cesáreas y enviaban las pacientes con ambulancia a Bisáu, la capital a 2 horas de camino, con el gran riesgo que eso supone.
Rocio era la primera vez que hacía cooperación, le expliqué que haríamos lo mismo que en otros quirófanos africanos con carencias. Enseguida se convirtió en una experta y pudimos operar unos cien pacientes, contando también las intervenciones con anestesia local. La mayoría de los casos fueron hernias de la pared abdominal, pero tuvimos también una apendicitis, una colecistectomía y algunos casos graves como dos tumores ginecológicos.
Habilitamos una sala como Unidad de Recuperación Postanestésica y allí José, el neumólogo nos trajo tres pacientes con insuficiencia respiratoria muy grave que también atendimos. Dio la coincidencia que los sanitarios del hospital estaban en huelga y no pudieron aprender mucho de lo que hicimos.
La Unidad de Recepción de Pacientes y Recuperación Postanestésica (URPA) Guardo un grato recuerdo de esa semana que pasé en Canchungo por la experiencia de la aventura que supuso el viajar como un africano con Paul por tres países, por el buen trabajo que realizó el grupo de buenos profesionales que funcionó muy unido y por los nuevos amigos que hice. No pude visitar Canchungo, solo caminábamos del hotel al hospital y viceversa por la avenida Titina Sila, la más importante de la población, muy animada por los puestos de ventas que había en las aceras; y de vez en cuando nos cruzábamos con algún cerdo que se alimentaba con los desechos; pasábamos delante de la iglesia y de la Torre del agua, un edificio colonial muy estilizado en estado ruinoso, pero con un atractivo romántico, en su parte superior fruto del descuido y abandono habían crecido varios arbolitos que le daban un encanto especial.

domingo, 13 de julio de 2025

En BAGANDOU del 2 al 12 de junio de 2025

No preveía volver a Bagandou, porque el Dr. Bento se jubiló de cooperante, pero me llamó el Dr. Antonio Huete, que tiene la Fundación Sara Allud, y me pidió si podía ir como anestesiólogo a una misión quirúrgica con él, su hermana Sara y dos cirujanos generales llamados Miguel Lorenzo que son padre e hijo. Cuando llegamos a la República Centroafricana tenía la sensación de volver a casa, pues me encontré con mucha gente buena conocida: con las hermanas combonianas (Donata, Anna, Juliette, Carla, Daniela), el obispo de Mbaiki que es español, con Krzysztof el sacerdote de Bagandou, y Kasia una misionera laica polaca, con el Dr. Prince y los trabajadores del hospital; (Lucía estaba en Roma y su lugar lo ocupaba Josefina, una ecuatoriana encantadora).
El hospital tenía mejoras, las consultas y las habitaciones las había pintado un artista de Bangui con colores cálidos y había dibujado unas palmeras en las paredes que quedaban muy originales y vistosas.
Hicimos 33 intervenciones, entre ellas una cesárea urgente que se resolvió muy bien; también operamos de urgencia de una mujer joven en muy mal estado general, resulto ser un coriocarcinoma, le extirpamos el útero y los ovarios; evolucionó muy bien y estaba muy agradecida porque era consciente del peligro de su extrema gravedad y recibirá quimioterapia. Dejamos mucho material y GIRAFRA regaló videolaringoscopios caseros.
El domingo la Misa, la iglesia estaba a rebosar de gentes de todas las edades, la celebración muy solemne, con procesión inicial, fue una fiesta de color, cánticos acompañados de palmas, movimientos rítmicos y de la alegría de todos. Al acabar la gente se quedaba alrededor de la iglesia saludándose, charlando y los niños jugando. Coincidimos que a pesar de que había durado casi dos horas, nos había parecido corta y eso que toda fue en sango, sin que entendiéramos ni pio. Visitamos a los pigmeos en su campamento y pude comprobar, que el pueblo se ha ido expandiendo hacia donde tenían el campamento inicial y los bantús les han ido desplazando más lejos, ocupando injustamente los lugares que ellos tenían.
En el viaje de vuelta coincidimos con un policía nacional y un guardia civil destinados en misión en la RCA que volvían a España de vacaciones, y también con la cónsul honoraria de España en la RCA y una chica de Vallecas que trabajaba para MSF. En la pista había aparcados dos grandes aviones rusos de carga Ilyushin II-76; en nuestro avión viajaban muchos rusos. Nosotros volvimos muy contentos de la gran hospitalidad recibida por los viejos amigos y de haber hecho nuevos.

lunes, 23 de junio de 2025

ESTANCIA DEL DR. VILLALONGA EN EL LIKUNI MISSION HOSPITAL DE MALAWI

El Dr. Villalonga estuvo del 4 al 14 de mayo visitando el Hospital Misión de Likuni una localidad a 10 Km de Lilongwe la capital de Malawi. Esta cooperación se hizo solicitada por NAMA, una fundación de Navarra de ayuda a África con la que también colabora el Dr. Villalonga. Se trataba de conocer el funcionamiento del centro para ver como NAMA podrá ayudarles a incrementar y mejorar su actividad. Aprovechamos para llevarles material médico, y dos videolaringoscopios caseros que se montan con la ayuda de GIRAFRA Y COPYCAT que hace la impresión 3D de los mangos, también dimos ayuda para escolarizar a varios niños. Fue una estancia muy grata, con mucho trabajo y numerosas reuniones con todo el personal del hospital y visitas a todas las dependencias. Un día de fiesta aprovechamos para ir al lago Malawi y pudimos bañarnos.