viernes, 11 de marzo de 2016

MÓVILES, RADIO Y AVIONES


La telefonía móvil está contribuyendo muchísimo al desarrollo africano. En la gran mayoría de países de África la telefonía fija era muy limitada y deficiente, hoy día prácticamente no existe.

Antes para poder comunicarse había que recorrer a la radio. Era de especial importancia para los misioneros, en gran parte por seguridad, en una época en la que hubo violencia en varios países. La utilidad de la radio la comprobé en 1999 cuando estuve un mes en el hospital de Sant John of God en Asafo, en el interior de Ghana. Cada día establecían  contacto por radio con España y con otras misiones de los hermanos en otros lugares de África. Un día el que se hacía cargo de la radio se quedó perplejo pues recibió una llamada preguntando por mí. Lo que más le sorprendió fue que la llamada procedía de un avión que volaba a Canarias. Todo se aclaró cuando le dije que era mi hermano el que pilotaba el avión y que quería saber como estaba, pues no me había podido comunicarme con la familia desde que había llegado hacía más de dos semanas. No era la primera vez que mi hermano me localizaba desde un avión, unos años antes iba yo en un helicóptero de emergencias médicas hacia Tarragona y el piloto también sorprendido me dijo: “oye preguntan por ti desde una avioneta que nos ha visto”.

Volviendo a los teléfonos en África, hoy casi todo el mundo tiene móvil y hasta en pueblecitos remotos pueden verse vendedores de recargas. Eso es así porque en casi todos los países africanos tanto la tarjeta inicial del móvil, como las llamadas, son muy asequibles para la mayoría de la población, pues resultan baratas, los precios no tienen nada que ver con los de Europa, son mucho más económicos. Esto ha contribuido mucho a que las comunicaciones sean muy fluidas y ha potenciado las relaciones entre personas y empresas, los pequeños y los grandes negocios y el turismo.

El hecho de los móviles también potencia la fotografía y más de una vez me ha pasado que al ir a algún lugar, al ser yo el pintoresco por ser blanco, me han hecho alguna foto.

Eso sí, lo que no son muy asequibles son los móviles, y es habitual ver teléfonos muy antiguos y muy gastados y con muy pocas prestaciones. Por ello, es una buena ayuda para muchos africanos el facilitarles algún móvil de los que en Europa desechamos y que allí son de gran utilidad hasta que dejan de funcionar. Cuando uno no tiene recursos cuida los pocos que dispone, los valora, cuida y aprovecha hasta su fin. ¡Qué contraste con nuestra cultura consumista de usar y tirar aunque todavía sirvan las cosas! En ese capítulo tenemos mucho que aprender. 
Este móvil, que de gastado se han borrado los signos, es el que usa un amigo de Yamoussoukro (Costa de Marfil)
que se conoce el teclado de memoria.

sábado, 27 de febrero de 2016

Ceci est la négligence!


En un lugar de África, esta expresión se la dirigió la hermana Escolastique al pasar delante de una choza a  la pobre mama de una niñita de tres años que estaba llorando, sucia, sufriente y en un estado deplorable. La mama tenía un lactante en brazos y sus tres hijos más mayores que no llegaba a los diez años presenciaban la escena. Ante los requerimientos de la hermana la mujer lavó a su hija, que no paraba de gimotear con una expresión de sufrimiento y desesperanza, llevaba semanas padeciendo, sus extremidades estaban muy infladas, edematosas, y era tal su delgadez que se intuía su esqueleto debajo de la piel. 


Preguntamos la edad de esa pobre criatura, que después de lavada y vestida con ropas limpias ofrecía un aspecto algo más digno aunque igual de doliente. 
Tenía tres años y no llegaba a pesar 7 Kg, claramente era un caso de desnutrición muy grave. La familia no tenían dinero para comida, ni para ir al hospital distante 20 Km. Conectamos con el jefe de pediatría del hospital y quedamos en que iría dos días después. Mientras le preparamos una botella con leche en polvo, que tiene 28 componentes nutritivos, y con cacao y azúcar, pero estaba tan mal la niña que apenas conseguimos que tomara unas cucharadas. Nos hicimos cargo de los gastos, pero tras dos semanas de estancia hospitalaria la niña murió. Además de la gran desnutrición se descubrió que tenía una enfermedad hereditaria denominada anemía depranocítica, que es muy frecuente en África.

Inicialmente me pareció muy dura la recriminación de la hermana a esa pobre mama, aunque la escena en que encontramos a la pobre niña lo justificaba, pues daba la sensación que ya estaba desahuciada por su madre que se había centrado en salvar a su hijo lactante. Realmente la hermana con la autoridad que le daba su entrega a todas esas gentes consiguió remover a la madre que ya estaba conformada al cruel destino. Después la hermana puso todos los medios para salvar a la niña pero no fue posible, sin embargo en otros casos similares si que se consiguió.

No quise juzgar a la pobre madre, me movió a compasión. ¡Cuanto vale la mujer africana! Muchas mamas son verdaderas heroínas que llevan todo el peso de sus numerosas familias, sobreviviendo en la penuria, pasando hambre, trabajando sin parar todo el día y sufriendo al ver que no pueden dar a sus hijos ni lo más esencial como es el alimento o las medicinas en caso de enfermedad. A pesar de eso tienen una gran dignidad, no se quejan, llevan con elegancia sus privaciones y tienen la alegría de la vida. Es muy comprensible que ante tales agobios algunas se derrumben y parezcan negligentes...  

domingo, 21 de febrero de 2016


WE NEED THE SCHOOL LINDOÏ




Estos niños no tienen colegio. Hemos de terminar la escuela maternal de Lindoï (Camerún). Nuestra colaboración incluye tareas de albañilería, pintura, reparación mobiliario, etc. Compramos y repartimos el material escolar básico: libros, cuadernos, estuches, juguetes para escuelas maternales, etc. Gestionamos nosotros mismos, en el país, las necesidades a las que debemos hacer frente. No tenemos intermediarios.
Al mismo tiempo daremos atención médica y tratamientos gratuitos a los pacientes del pueblo.
La dirección de para ayudar con un euro al mes:  www.teaming.net/weneedtheschool

sábado, 16 de mayo de 2015

¡TÁMBOLA - CAMINA!

 En el Centre Hospitalier Monkole de Kinshasa en la República Democrática del Congo consiguen un pequeño milagro con cada operación. Niñas y niños que por desnutrición tienen graves secuelas del raquitismo están condenados a la marginalidad y a la pobreza, por no poder caminar, en un país que todo se hace a pie, recuperan la normalidad tras ser intervenidos. Vale la pena colaborar en este proyecto.
El traumatólogo Dr. J.J. Echarri con Miguel Riera del Colegio Bell Lloc visitando a un niño recién operado gracias a Támbola
El Proyecto "Támbola" ("Camina", con Lingala) consiste en el apadrinamiento de niños que necesitan ser operados por malformaciones en las piernas. El Dr. Echarri de Monkole lleva más de 20 años operando niños pobres en el Congo, la generosa ayuda proporcionada por los alumnos de 1º y 2º de ESO del Colegio Bell Lloc de Girona ha hecho posible que se pueda operar a varios niños sin recursos.


Una niñita antes y después de la intervención.
Un pequeño antes y después de operado.


jueves, 16 de abril de 2015

DE SEGUNDO LANGOSTAS 

Cada día el reto de millones de africanos es conseguir un mínimo de comida para sobrevivir. La base de la alimentación en muchos países de África es la mandioca. Por las sendas forestales de tierra roja se ven caminando las mujeres, normalmente con un niño en la espalda, un bulto sobre la cabeza y un machete en la mano, van y vienen en busca de ese alimento que después tendrán que machacar en un gran mortero con un largo y grueso palo, esa acción es una típica estampa africana que en algunos poblados está desapareciendo al disponer de pequeños molinos que, por una porción de la molienda o unos céntimos, en pocos minutos ahorran un trabajo pesado y prolongado.
Pero en ese continente hay un tremendo problema que no es fácil de solventar: la gran carencia de proteínas. Un recurso son los insectos, entre ellos, los grillos, las langostas y los gorgojos de las palmeras son una fuente de calorías, proteínas, hierro y vitaminas. La primera vez que un occidental ve un plato de condimentados no deja de impresionarle al no estar acostumbrados a esos “manjares”.  No deja de ser una costumbre gastronómica desarrollada por la necesidad y que se da también en otros lugares como en China y América del Sur.
En algunas zonas del Congo se pueden ver niñas pequeñas cavando en la arena para coger insectos. En los troncos podridos de palmera es donde se encuentran los gorgojos que después fritos son un complemento dietético que puede ayudar a evitar algunas enfermedades carenciales. Estas se dan frecuentemente en los niños por la malnutrición. En el Congo GIRAFRA colabora en un programa de atención sanitaria a niños con tremendas  deformidades de las extremidades inferiores por raquitismo. Esta patología no se da en los países desarrollados donde por contraste un grave problema sanitario de primer orden es la obesidad mórbida por exceso alimentario. Unos tanto y otros tan poco…

jueves, 29 de enero de 2015

TUNGIASIS EN NGEBA Y MONJAS NO DE BOTAS
La tungiasis es una lesión dermatológica producida por la hembra de una pulga, que una vez fecundada, penetra en la piel y anida principalmente en los dedos de los pies debajo de las uñas. Inicialmente tiene un tamaño de menos de 1 mm, pero puede incrementarlo por 10 antes de desovar entre 150 y 200 huevos. En el África Subsahariana es relativamente frecuente.
Produce una pápula enrojecida, que puede llegar a tener 2 cm de diáme­tro, que provoca dolor y picor. En el centro de la lesión hay un punto negro que es la parte posterior del abdomen de la pulga por donde expulsará los huevos al exterior.
El tratamiento es el curetage y lavado de la lesión. Se puede reconocer fácilmen­te el parásito al extraerlo. Si el paciente no tiene la vacunación antitetánica la debe recibir.
Se previene evitando andar descalzo o con calzado abierto  en los lugares donde esta pulga existe.




En agosto del 2014, a los pocos días de estar en Ngeba la expedición que hicimos para construir lavabos para la escuela de niñas de  las religiosas de la Madre Laura, y dar atención médica a la población, hubo que tratar a una de las hermanas por tungiasis, que ellas llamaban niguas. Por el calor y por comodidad iban en chanclas con alto riesgo de infectarse, después de extraerle el gusanito, que lo hizo Cristina que era la experta del lugar en “operar” con un palillo y una cuchilla de afeitar, le dijimos a las hermanas que tenían que cambiar y a partir de entonces ser monjas de botas. Hay que decir que devotas ya lo eran. Pasaron muy pocos días y varios "mundeles" (hombres blancos) de la expedición comenzaron a quejarse de dolor, principalmente nocturno en los dedos de los pies, y Cristina tuvo que emplearse a fondo para quitar gusanos. A alguno, a pesar de ir bien calzado siempre, se le manifestó la tungiasis ya de vuelta a Europa.
Lavabos ya terminados 

Se consiguió acabar el proyecto de los lavabos y las hermanas Flania y Mercedes quedaron muy contentas, su orden es de origen colombiano al igual que la mayoría de ellas. Es una maravilla la labor que hacen de promoción de la mujer, de atención a los más pobres, enfermos y desvalidos, con su entrega desinteresada intentan aliviar un poco las grandes carencias que hay en esos remotos lugares y son un foco de esperanza para muchas de las personas con las que conviven.