martes, 21 de abril de 2026

PROYECTO DE CONSTRUIR UN POZO PARA LA COMUNIDAD DE SAN ANTONIO DE OMENDJADIEN

Durante los dos años que viví en Kinshasa en la República Democrática del Congo, conocí al sacerdote Vincent Tshomba, que lo hicieron obispo auxiliar de Kinshasa, y después le designaron titular de la diócesis de Tshumbe en el interior del país, a unos mil kilómetros de la capital, de una extensión de 60.000 Km2, el doble que Cataluña, sin carreteras asfaltadas, sin corriente eléctrica y sin agua potable. El acceso al agua potable es una necesidad vital, por ello Monseñor Vincent se ha propuesto garantizar el acceso total al agua potable en las 25 parroquias, escuelas y centros de salud asociados a ellas que tiene la diócesis. Para ello en cada parroquia se construirá un pozo equipado con bomba eléctrica alimentada por paneles solares y con depósito de agua, que ofrecerá un acceso estable y seguro al agua potable. El coste total de un pozo son 14.000 €. Cada parroquia se hará cargo de 2.000 €, de esta forma se responsabilizan más y lo cuidarán como una cosa propia. La Fundació Girona per Àfrica – GIRAFRA nos hemos comprometido a financiar el coste del pozo para la Parroquia San Antonio de Omendjadi en el presente año 2026, con una contribución de 12.000 €

viernes, 28 de noviembre de 2025

Campo de trabajo en KENIA del martes 29 de julio al lunes 18 de agosto de 2025

Después de seis veranos en Uganda, cambiamos a Kenia, porque Eugeni, conocía a Lechan, un masai que facilitó todo para hacer el campo de trabajo en su pueblo, Emorogi, cercano a Tanzania, a 2200 metros de altura. El proyecto consistió en construir dos aulas, atención médica y dental de la población y clases, deportes y juegos a los niños. Colaboramos las fundaciones GIRAFRA de Girona, ADESCI de Barcelona, la East Asian Educational Association de Hong Kong y el apoyo del Eastland College of Technology (ECT) de Nairobi, y participarían universitarios de los tres países. Al aeropuerto de Nairobi nos vino a buscar Dennis que estaría en el campo de trabajo, y nos llevó al ECT. Se nos unieron los de Nairobi: George, Timothie, Michael Angelo, John, Edward, Jude, y los de Hong Kong: Eugeni, Peter Herber, Fr. Michel Díez, Ken, Brian, Andrew y Oscar que era el más joven. Fuimos a Emorogi pasando por Narok, donde habíamos comprado los medicamentos. En Emorogi nos recibió un grupo de masais encabezados por Lechan, Charles, Raphael, Stanley, Boniface, todos amabilísimos; vestían la típica shuka, manta de colores vivos. Muchos tienen una gran perforación en el lóbulo de sus orejas. Las mujeres van elegantísimas con abalorios multicolores. El paisaje era majestuoso, una inmensa sabana. Los habitantes se dedican a la ganadería. Vivíamos en la escuela, transformamos aulas y despachos en comedor, sala de visitas médicas y dormitorios. Los masais son una de las tribus más famosas de África, en las tertulias nocturnas, alrededor de una hoguera para aliviar el frio, nos explicaron sus creencias, su cultura y costumbres y compartimos algunas de estas como sus típicas danzas con saltos y sus cantos, celebraciones como una comida campestre, y visitamos sus hogares llamados manyatas.
Para el trabajo se formó un grupo de construcción capitaneado por el arquitecto Iñigo Ugalde, con Ignaci Puig, Tomás, Jorge y los no sanitarios, que hicieron labores de ayuda a los paletas para construir dos aulas; y otro grupo de personal sanitario con los tres médicos, Antonio, Marc y Santi, estomatólogo que extrajo 300 piezas dentarias a 230 pacientes, Pablo y Carlos estudiantes de medicina, Oscar de enfermería, dos Migueles, y Michel Angelo de farmacia. Nos ayudaban, y hacían de traductores del masai al inglés, Elias “medical officer”, y Penina, una enfermera del “health center” de Entasequera que era el más cercano a Emorogi. Peter, hizo de optometrista y repartió más de 200 gafas.
Además, fuimos a los poblados vecinos de Kone e Ilkerin, para atender a los pacientes de esos lugares. Los caminos estaban en malas condiciones, tuvimos que pararnos varias veces por los rebaños de vacas y de ovejas que los obstruían; vimos ñus, cebras, gacelas, antílopes y un gran avestruz. Jorge, herpetólogo, cazó una serpiente bufadora de más de un metro, es la que ocasiona más muertes en África. Acabó asada en el rescoldo de la hoguera y los pocos que quisimos nos la comimos. No hubo ningún caso de malaria porque a esas alturas y temperaturas no hay mosquitos. La patología más frecuente fueron los dolores musculoesqueléticos, la hipertensión arterial, las infecciones respiratorias y cataratas; en total se beneficiaron casi 1.500 personas. Los de la construcción trabajaron fuerte y al final pudimos ver las dos aulas acabadas.
Por las tardes, se daban clases de inglés y mates a los críos y después se organizaban partidos de futbol multitudinarios, y también de voleibol. La despedida fue muy emotiva; habían sido unos días de confraternización de masais, chinos, kenianos y españoles en un ambiente muy amable que nos dejó el deseo de volver a repetirlo en años posteriores. Al volver al ECT me reencontré con Moses que nos llevó al slum Mukuru, un barrio pobrísimo de barracas. Visitamos a unos cuantos enfermos y les llevamos comida o dinero.
Después fuimos a Strathmore University, nos recibió Anthony Kahindi, el Secretario, que fue muy espléndido, nos invitó a comer y nos mostró las diversas facultades; había un ambiente estudiantil muy atractivo, y más de uno le dijo que le encantaría estudiar en su universidad.

viernes, 14 de noviembre de 2025

MISION EN EL HOSPITAL DE CANCHUNGO EN GUINEA BISAU DESDE GAMBIA CRUZANDO EL SUR DE SENEGAL DEL 19 AL 27 DE JULIO DE 2025

Escribe este apunte el Dr. Antonio VIllalonga. El Dr. Antonio Huete, Curro para los amigos, de la Fundación Sara Allud, volvió a llamarme para que fuera a Ziginchor en Senegal. Iban a ir muchos cirujanos y ginecólogos pero inicialmente ningún anestesiólogo, le volví a decir que sí y compré un billete para Banjul, en Gambia, que está a 150 Km por carretera, unas 3 horas. Pasó un poco de tiempo y ese plan se vino abajo, pero en su lugar con la mismas fechas organizó una misión de 23 profesionales, incluida una anestesióloga, Rocio, para visitar pacientes y operar en dos quirófanos en el Hospital de Canchungo, en la Guinea Bisáu. El cambio me supuso un viaje por unas carreteras llenas de baches, con Paul un guineano que vino a guiarme, con diversas furgonetas de uso público y pasar por tres países, Gambia, Senegal y Guinea Bisáu, con tres idiomas distintos, inglés, francés y portugués y cruzar dos fronteras a lo largo de todo un día. En nuestro viaje pasamos por la ciudad de Ziginchor en Senegal a orillas del rio Casamanza.
El hospital lo habían hecho los chinos hacía más de un año y los quirófanos no se habían utilizado nunca. A la entrada del Área Quirúrgica había un rótulo que prohibía entrar con armas. Con Rocio probamos la máquina de anestesia, con instrucciones en chino, y no funcionaba. Nos dijeron que en toda la zona dependiente del hospital no se hacían cesáreas y enviaban las pacientes con ambulancia a Bisáu, la capital a 2 horas de camino, con el gran riesgo que eso supone.
Rocio era la primera vez que hacía cooperación, le expliqué que haríamos lo mismo que en otros quirófanos africanos con carencias. Enseguida se convirtió en una experta y pudimos operar unos cien pacientes, contando también las intervenciones con anestesia local. La mayoría de los casos fueron hernias de la pared abdominal, pero tuvimos también una apendicitis, una colecistectomía y algunos casos graves como dos tumores ginecológicos.
Habilitamos una sala como Unidad de Recuperación Postanestésica y allí José, el neumólogo nos trajo tres pacientes con insuficiencia respiratoria muy grave que también atendimos. Dio la coincidencia que los sanitarios del hospital estaban en huelga y no pudieron aprender mucho de lo que hicimos.
La Unidad de Recepción de Pacientes y Recuperación Postanestésica (URPA) Guardo un grato recuerdo de esa semana que pasé en Canchungo por la experiencia de la aventura que supuso el viajar como un africano con Paul por tres países, por el buen trabajo que realizó el grupo de buenos profesionales que funcionó muy unido y por los nuevos amigos que hice. No pude visitar Canchungo, solo caminábamos del hotel al hospital y viceversa por la avenida Titina Sila, la más importante de la población, muy animada por los puestos de ventas que había en las aceras; y de vez en cuando nos cruzábamos con algún cerdo que se alimentaba con los desechos; pasábamos delante de la iglesia y de la Torre del agua, un edificio colonial muy estilizado en estado ruinoso, pero con un atractivo romántico, en su parte superior fruto del descuido y abandono habían crecido varios arbolitos que le daban un encanto especial.

domingo, 13 de julio de 2025

En BAGANDOU del 2 al 12 de junio de 2025

No preveía volver a Bagandou, porque el Dr. Bento se jubiló de cooperante, pero me llamó el Dr. Antonio Huete, que tiene la Fundación Sara Allud, y me pidió si podía ir como anestesiólogo a una misión quirúrgica con él, su hermana Sara y dos cirujanos generales llamados Miguel Lorenzo que son padre e hijo. Cuando llegamos a la República Centroafricana tenía la sensación de volver a casa, pues me encontré con mucha gente buena conocida: con las hermanas combonianas (Donata, Anna, Juliette, Carla, Daniela), el obispo de Mbaiki que es español, con Krzysztof el sacerdote de Bagandou, y Kasia una misionera laica polaca, con el Dr. Prince y los trabajadores del hospital; (Lucía estaba en Roma y su lugar lo ocupaba Josefina, una ecuatoriana encantadora).
El hospital tenía mejoras, las consultas y las habitaciones las había pintado un artista de Bangui con colores cálidos y había dibujado unas palmeras en las paredes que quedaban muy originales y vistosas.
Hicimos 33 intervenciones, entre ellas una cesárea urgente que se resolvió muy bien; también operamos de urgencia de una mujer joven en muy mal estado general, resulto ser un coriocarcinoma, le extirpamos el útero y los ovarios; evolucionó muy bien y estaba muy agradecida porque era consciente del peligro de su extrema gravedad y recibirá quimioterapia. Dejamos mucho material y GIRAFRA regaló videolaringoscopios caseros.
El domingo la Misa, la iglesia estaba a rebosar de gentes de todas las edades, la celebración muy solemne, con procesión inicial, fue una fiesta de color, cánticos acompañados de palmas, movimientos rítmicos y de la alegría de todos. Al acabar la gente se quedaba alrededor de la iglesia saludándose, charlando y los niños jugando. Coincidimos que a pesar de que había durado casi dos horas, nos había parecido corta y eso que toda fue en sango, sin que entendiéramos ni pio. Visitamos a los pigmeos en su campamento y pude comprobar, que el pueblo se ha ido expandiendo hacia donde tenían el campamento inicial y los bantús les han ido desplazando más lejos, ocupando injustamente los lugares que ellos tenían.
En el viaje de vuelta coincidimos con un policía nacional y un guardia civil destinados en misión en la RCA que volvían a España de vacaciones, y también con la cónsul honoraria de España en la RCA y una chica de Vallecas que trabajaba para MSF. En la pista había aparcados dos grandes aviones rusos de carga Ilyushin II-76; en nuestro avión viajaban muchos rusos. Nosotros volvimos muy contentos de la gran hospitalidad recibida por los viejos amigos y de haber hecho nuevos.

lunes, 23 de junio de 2025

ESTANCIA DEL DR. VILLALONGA EN EL LIKUNI MISSION HOSPITAL DE MALAWI

El Dr. Villalonga estuvo del 4 al 14 de mayo visitando el Hospital Misión de Likuni una localidad a 10 Km de Lilongwe la capital de Malawi. Esta cooperación se hizo solicitada por NAMA, una fundación de Navarra de ayuda a África con la que también colabora el Dr. Villalonga. Se trataba de conocer el funcionamiento del centro para ver como NAMA podrá ayudarles a incrementar y mejorar su actividad. Aprovechamos para llevarles material médico, y dos videolaringoscopios caseros que se montan con la ayuda de GIRAFRA Y COPYCAT que hace la impresión 3D de los mangos, también dimos ayuda para escolarizar a varios niños. Fue una estancia muy grata, con mucho trabajo y numerosas reuniones con todo el personal del hospital y visitas a todas las dependencias. Un día de fiesta aprovechamos para ir al lago Malawi y pudimos bañarnos.

MATERIAL PARA CONGO: KINSHASA Y TSHUMBÉ

El viernes 28 de febrero llevamos al contenedor marítimo, que sale de Valencia con destino a Matadi, en la República Democrática del Congo, 12 paquetes con material diverso para el Hospital Monkole (baterias, sábanas, vendas, apósitos, mascarillas, pelotas obstétricas, chupetes, etc.), para el colegio Bozindo (lápices, bolígrafos, rotuladores, libretas, pendrive, tarjetas de memoria, balones de futbol, etc.), y para la diócesis de Tshumbé, que conocí a su obispo, Vincent Tshoma, cuando era sacerdote en Kinshasa y nos ha pedido ayuda, porque está en el centro del país y hay mucha pobreza y no tienen de nada, y les enviamos mucho material liturgico (sagrario, custodia, cruces, imágenes, cuadros, candelabros, casullas, albas, etc.).

martes, 3 de diciembre de 2024

HACIA LA SOBERANÍA ALIMENTARIA Y LA TRANSICIÓN ECOLÓGICA Y LA PROMOCIÓN DEL LIDERAZGO DE LAS MUJERES A LAS ZONAS RURALES DE KIMWENZA Y KAKULABASHIKE

La República Democrática del Congo (RDC) pese a su riqueza en recursos naturales, tiene problemas graves de desnutrición. La inseguridad alimentaria afecta a millones de personas, especialmente en áreas rurales y zonas de conflictos. Con este proyecto llevado a cabo por GIRAFRA, conjuntamente con la Fundación Montblanc y con la financiación de la Generalidad de Cataluña, se ha conseguido que las campesinas participantes hayan incrementado la cantidad y variación de su producción agrícola y que sus familias y las comunidades de su entorno dispongan de más alimentos. Las familias del proyecto han contado con más diversidad de productos agrícolas como cereales, vegetales, frutas y legumbres, que ha enriquecido su dieta, factor primordial para reducir la malnutrición. Uno de los grandes problemas en la RDC es la monotonía de la dieta, que se basa principalmente en la yuca o mandioca, con este proyecto se ha introducido el cultivo de hasta más de veinte productos agrícolas como berenjenas, tomates, pimientos, cebollas, coles, patatas, etc. Así, las familias acceden a una variedad de alimentos que aportan una gama de nutrientes esenciales, vitaminas y minerales que son clave para combatir la malnutrición y prevenir enfermedades crónicas como enfermedades cardíacas, diabetes tipo 2, hipertensión arterial y algunos tipos de cáncer así como la anemia, la deficiencia de vitamina A y trastornos del sistema inmunológico, que son comunes a la RDC. Con el proyecto se ha conseguido cuadriplicar la producción y triplicar los ingresos, de forma que las ganancias adicionales al vender sus excedentes en los mercados locales, permite a las familias acceder a otros productos y servicios esenciales, a alimentos más variados, atención médica, educación y cubrir otras necesidades básicas. También se dinamizan las economías locales, lo que mejora el bienestar general de la comunidad, y reduce los niveles de pobreza y la prevalencia de malnutrición. Para que este aumento sea sostenible y efectivo, debe ir acompañado de políticas que promuevan el acceso equitativo a los alimentos, mejoras en las infraestructuras, empoderamiento económico de las mujeres y la estabilización de las áreas afectadas por conflictos. En la RDC, las mujeres campesinas tienen un papel esencial en la mejora de la dieta alimentaria y en la formación de hábitos saludables. Estas mujeres, protagonistas del proyecto, son las principales responsables de cultivar, seleccionar y preparar alimentos, impulsando prácticas agrícolas sostenibles y el uso de cultivos ricos en nutrientes. A través de su trabajo, no sólo aseguran el acceso a una alimentación variada y equilibrada, sino que también transmiten conocimientos sobre la nutrición y los buenos hábitos alimenticios a los suyos y en su entorno, promoviendo una mejora en la salud general y el bienestar de sus comunidades.

lunes, 14 de octubre de 2024

LIBROS DE TEXTO DE PRIMARIA Y SECUNDARIA AL COLEGIO AZOBE DE YAOUNDE (CAMERUN)

Este verano hemos aprovechado que un grupo de alumnos de Bell-lloc (Girona) que acababan los estudios, e iban a Camerún de campo de trabajo para ayudar a una construcción solidaria, les llevaran unos cien libros de texto nuevos en francés de cursos de primaria y secundaria a la escuela AZOBE de Yaounde, como donación de GIRAFRA.
Parte de los libros enviados

viernes, 11 de octubre de 2024

CAMPO DE TRABAJO CON UNIVERSITARIOS EN OLUVO (UGANDA) EN AGOSTO 2024

Volvimos a Oluvu por segunda vez, un grupo multinacional de 10 españoles, 10 de Hong Kong y Taiwan y 11 ugandeses, universitarios y jóvenes profesionales. Fue el sexto campo de trabajo de GIRAFRA en tierras ugandesas en cooperación con la fundación ADESCI. Aterrizamos en Entebbe al mediodía y partimos en un viejo autobús a Oluvu donde llegábamos 15 horas más tarde, baldados por el largo viaje por una carretera infernal llena de baches. En Oluvu, el grupo se albergo en las típicas chozas ugandesas redondas con techo de paja. A la mañana siguiente los vecinos se alegraron mucho al vernos. Nosotros nos pusimos a organizar los trabajos para finalizar la escuela y comprobar los pedidos de medicinas que comprendían 7 cajas grandes y a organizar los puestos de tomas de constantes y de espera de los enfermos y los consultorios. Al visitar la iglesia todos quedaron boquiabiertos con el maravilloso e inmenso fresco a modo de retablo que nadie espera encontrarse en un lugar tan apartado; además Luis que es compositor musical, quedó fascinado con el excelente coro polifónico del pueblo. Estuvimos dos médicos, Marc Vives y yo, pero Marc llegó cinco días más tarde. Estaban también Bertrand, Ignacio y Luis, que habían acabado cuarto de medicina en Navarra y los ugandeses Ronald también de cuarto y Adrian que había acabado primero, ambos en la universidad Makerere de Kampala, además Marvin estudiante de laboratorio clínico, y Peter Herbert que hizo de optometrista y se encargo del reparto de las gafas. Como traductores del lugbara al inglés nos ayudaron Patricia, enfermera del Health Center de Oluvu, Frida estudiante de enfermería y John y Albart. Las primeras consultas las hice yo y los estudiantes se fijaron como las hacía, y después empezaron ellos solos y me consultaban cualquier duda, al principio estas eran muy frecuentes y conforme pasaron los días fueron más esporádicas y solían ser de casos más difíciles, como un paciente que venía diagnosticado de ictus y al interrogarlo y explorarlo vimos que no lo era, sino una enfermedad de Parkinson; un niño de 12 años con un síndrome nefrótico; una mujer con la enfermedad de Von Recklinghausen como el paciente de la película “El hombre elefante”, etc. También varios días un estudiante de cuarto de medicina salió con un coche con Peter y un catequista, con medicinas y con gafas, a visitar pacientes de áreas apartadas. La patología más frecuente que vimos fue la que denominábamos “totalgia” o “síndrome de La Macarena”: solían ser mujeres mayores que tenían muchos dolores y al responder al interrogatorio de donde lo tenían, se señalaban con una y otra mano alternativamente uno y otro lado de su cuerpo comenzando por la cabeza, siguiendo por los hombros, codos, manos, espalda… de forma que parecía que estaban bailando esa famosa canción. Otros casos frecuentes fueron la malaria y la hipertensión. Los estudiantes además de hacer las visitas y diversos análisis, también hicieron otoscopias, oftalmoscopias e incluso ecografías cardiacas y abdominales con un pequeño ecógrafo, con lo cual al acabar el campo de trabajo estaban exultantes de lo que habían aprendido. El equipo sanitario al completo con los traductores
Prácticamente se finalizó la escuela, de forma que en septiembre la pudieran utilizar. Era muy necesaria, lo pudimos comprobar al visitar la vieja donde en cada aula había dos cursos separados por una cortina. Por las tardes se hacían partidos de futbol y juegos con multitud de críos. Al final habíamos visitado 1606 pacientes y les habíamos dado las medicinas y repartido unas 200 gafas, también ropa de vestir y de deporte, balones y un poco de esperanza… ellos nos dieron su alegría y humanidad. A la izquierda debajo del árbol les tomaban las constantes a los pacientes, a la derecha en el porche esperaban a entrar a la consulta que se hacía en ese pabellón. Por enmedio pasan algunos estudiantes llevando agua para la constucción.

martes, 8 de octubre de 2024

COLABORACIÓN DE GIRAFRA Y DEL COMG CON EL C.M.S. WALÉ EN YAMUSUKRO (COSTA DE MARFIL)

GIRAFRA desde hace años colabora con el Centro Médico Social Walé de Yamusukro en Costa de Marfil. Recientemente han puesto en marcha un proyecto de diagnóstico y atención a pacientes con anemia depranocítica (también llamada de células falciformes o hemoglobina SS), y nos solicitaron ayuda dado los elevados costes que suponen, que la población afecta que es muy pobre no puede pagar. Por nuestra parte, el Dr. Villalonga, al ser médico colegiado en Girona pudo solicitar ayuda al Colegio de Médicos de Girona (COMG) para este proyecto y la obtuvo, con lo que en el mes de julio estuvimos en Walé para impulsarlo. Aunque la incidencia de la enfermedad no es tan alta como en la República Democrática del Congo, es también elevadísima; al ser una enfermedad hereditaria es importante conocer los portadores de la enfermedad, que no la sufren, pero la transmiten cuando se unen a otro portador con una probabilidad del 25% según las leyes de Mendel. El proyecto comprende desde el despistaje inicial de los neonatos de Walé y pacientes en general, el consejo genético y el seguimiento de los enfermos desde la infancia, que conlleva una media de unos 800 € de gastos anuales por paciente. Con los fondos aportados por GIRAFRA y el COMG se han podido realizar actividades de sensibilización, prevención y tratamiento (detección y exámenes de seguimiento) de la anemia falciforme entre la población.
Los Dres. Konan Berenguer Director Médico de Walé y Antonio Villalonga de GIRAFRA, en la entrada de Walé (Julio 2024).

lunes, 9 de septiembre de 2024

DISPENSARIO ILOMBA EN MBATO-BOUAKÉ (COSTA DE MARFIL)

Hemos estado en el dispensario médico Ilomba en las afueras del pueblecito Mbato-Bouaké de Costa de Marfil; hasta hace poco era el único centro de la zona, que quedaba relativamente aislada de Bingerville la ciudad más próxima, a la que la unía un camino forestal en muy malas condiciones; ultimamente se construyó una carretera que ha facilitado el desarrollo de esa zona. El dispensario desde hace muchos años lo atiende la Dra Pilar Donoso, nos contó (y lo vimos) que se hace una labor social con las gentes del lugar, que tienen pocos recursos, y que la actividad principal es la materna-infantil, tratando y evitando las enfermedades, entre ellas la desnutrición, y al mismo tiempo dando formación a las madres sobre higiene y sanidad. Les llevamos algunos medicamentos, material médico, gafas y algunos libros de medicina en francés muy actuales, y GIRAFRA se comprometió a ayudar a cubrir los gastos de personal del año 2025, para facilitar que el dispensario continue desarrollando la labor social tan encomiable que hace.

lunes, 6 de mayo de 2024

ENVIO DE MATERIAL SANITARIO A MONKOLE

El lunes 8 de abril enviamos a un contenedor marítimo que va a Congo medio camión lleno de material sanitario para Monkole. Incluía 5 camas de hospital con mando eléctrico, 3 electrobisturís, 2 electrocardiógrafos, un espirómetro, balanzas de adultos y también una para pesar bebés, varias cajas de peleles para recién nacidos y 50 pijamas blancos para médicos y enfermeras, cajas fuertes para guardar los opiáceos del hospital y chupetes y biberones. Las camas servirán para ampliar la capacidad del hospital que va creciendo y hay la previsión de abrir el ala derecha que todavía permanece cerrada.

sábado, 13 de abril de 2024

CON LAS MISIONERAS DE SANTA TERESA DE CALCUTA Y CON SEW-LEWEW EN JIMMA - ETIOPIA

El Dr. Villalonga con la Dra. Valentina, cardióloga pediatra, han estado dos semanas en Jimma, ciudad de Etiopía a 260 Km al sur de Addis Abeba, en un proyecto de cooperación en el hospital de Jimma. En varias ocasiones visitaron la casa de las Misioneras de la Caridad de la Madre Santa Teresa de Calcuta que hay en esa ciudad y que cumple varias misiones: hospital, asilo, orfanato, albergue. Dan cobijo a unas 700 personas. Inmediatamente al estar allí descubres el cariño y los cuidados que prodigan las hermanas a esos pobres enfermos, desvalidos y necesitados. Una de las monjas, sor Oriah es española y médico, y le ayudamos con varios enfermos; uno era un crio con una cardiopatía congénita que visitó Valentina como especialista. Les llevamos una maleta llena de diversos objetos: gorras, ropas, biberones, chupetes, libretas, un fonendoscopio, un pulsioxímetro, una linterna frontal, un kg de caramelos, juegos de saltar a la comba, etc., y dimos una ayuda económica para contribuir a sostener tanta labor como hacen. Los juegos de la comba tuvieron mucho éxito entre los pequeños. Quedamos impactados por tanto bien como hacen esas buenas mujeres y de la alegría que transmiten y nos fuimos con la sensación de haber recibido mucho más que lo poco que dimos.
Una tarde el Dr. Villalonga con el Dr. Edosa, un colega etíope, fueron a visitar la institución Sew-Lesew que también se dedica a dar cobijo a pobres, ancianos huérfanos, enfermos y desvalidos. Es la iniciativa de una buena mujer de Jimma que empezó a recoger en su casa a unos ancianos que vivían en la calle y poco a poco se llenó de varias decenas de personas necesitadas que consigue sacar adelante con ayudas y donaciones. Agradecímos al Dr. Edosa la iniciativa de visitar esa institución para poder también ayudarles un poco.

viernes, 23 de febrero de 2024

CIRUGIA Y PUESTA EN MARCHA DE UNA MAQUINA DE ANESTESIA EN EL HOSPITAL EBOME DE KRIBI

Los Dres. Bento y Villalonga estuvieron operando niños y adultos en el Hospital Ebomé de Kribi, que es una iniciativa de la Fundación AMBALA de Pamplona. Además de operar a 22 pacientes los objetivos de su estancia eran enseñar técnicas quirúrgicas a dos médicos del hospital y poner en marcha una máquina de anestesia que había donado el Hospital Trueta de Girona.
Les llevamos abundante material quirúrgico y anestésico que en parte empezamos a utilizar. La estancia fue muy fructífera, pues además del beneficio a los pacientes los médicos, enfermeras y personal del quirófano mejoraron su formación. Además de poner marcha la máquina de anestesia, el Dr. Villaonga instruyó a Godlove, el enfermero anestesista, en como utilizarla.
El Dr. Bento ya había colaborado otras veces en el Hsopital Ebomé y el pesonal del hospital le tiene gran aprecio. En las despedidas todos deseaban que se repitiera esa cooperación cuanto antes.

lunes, 24 de abril de 2023

TERCERA ESTANCIA EN BAGANDOU

Por tercer año consecutivo hemos vuelto a operar en Bagandou, en la República Centroafricana. Al equipo médico habitual, el cirujano Leoncio Bento y el anestesiólogo Antonio Villalonga, se añadió el cooperante Alejandro Santana un técnico canario, experto en mantenimiento que unos meses ayudará al buen funcionamiento de aparatos e instalaciones del hospital. Aportamos todo el material necesario para las intervenciones y también donamos un microscopio y un ecógrafo que prestarán un gran servicio a los enfermos.

Romeu el técnico de laboratorio apreció mucho el microscopio

El Dr. Prince deseaba poder disponer de un ecógrafo.

Operamos 33 pacientes, principalmente de hernias abdominales, en total 37 intervenciones pues 4 tenían dos hernias. Prince, el médico del hospital, participó en todas las operaciones y fue el cirujano principal en las más sencillas. A Prince y a Ferdinand y Thibaud, los técnicos sanitarios del área quirúrgica, les enseñamos a hacer anestesia raquídea, esto ha supuesto un gran adelanto pues antes todas las intervenciones, incluidas las cesáreas, las hacían con anestesia local y ketamina que es de menos calidad que la “raqui”; al final dominaban las rutinas necesarias en este tipo de anestesia. 

El Dr. Prince realiza la punción raquídea mientras Ferdinand aprende atentamente. 
Lucia en primer plano. El Dr. Prince finaliza una intervención ayudado por el Dr. Bento
Una tarde visitamos a los pigmeos en su campamento a media hora de camino del pueblo. Leoncio les llevó un saco de arroz de 25 kg, otro de sal, dos cajas de galletas y caramelos y como habíamos operado a varios estaban felices y agradecidos y nos recibieron con danzas tribales al son de los tam-tam.

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Los pigmeos danzando al ritmo del tam-tam.

Una mañana de domingo acompañamos al misionero polaco Kristof al recorrido por las capillas y escuelas de pequeños poblados en la selva, a los que se llega por una estrecha pista forestal, que casi solo la transitan ellos, y por lo general con la camioneta cargada de lugareños que aprovechan el viaje. En uno de esos poblados había una mujer muy grave, con fiebre, deshidratada y chocada, la subimos en la Toyota y la llevamos al hospital y gracias a esto se salvo. Comentó que era  frecuente en esos desplazamientos tener que coger enfermos graves y trasladarlos al hospital.

Alejandro y Kasia, una cooperante polaca, cuidaron de la enferma todo el viaje.

En Bagandou nos sentimos como en casa por la gran amabilidad de las hermanas y los misioneros y del personal del hospital, comenzando por las hermanas Donata y Lucía; y como entre las tres veces que hemos ido hemos operado más de 100 pacientes todo el pueblo nos conoce y se alegran y nos agradecen que estemos con ellos.


jueves, 5 de enero de 2023

 DONACIÓN DE MATERIAL MEDICO A MONKOLE

Durante el año 2022 hemos enviado abundante material médico donado por el Hospital Trueta de Girona al Centre Hospitalier Monkole de Kinshasa. En una primera expedición se enviaron 9 incubadores (2 de ellas para el Hospital Lisungi también de Kinshasa) 2 electrocardiógrafos y abundante cantidad de guantes, batas, jeringuillas y material desechable. En una segunda expedición hemos enviado 6 camas de hospital, una camilla, 3 máquinas de anestesia y un monitor de constantes.

Material donado a los hospitales Monkole y Lisungi de Kinshasa (R.D. del Congo)


lunes, 19 de diciembre de 2022

OPERACIONES DE ORTOPEDIA Y TRAUMATOLOGIA EN EL HOSPITAL YASSA DE DOUALA (CAMERUN)

 

Con el Dr. Tresor y el hermano Michel delante del hospital

Del 15 al 29 de octubre de 2022, fuimos 5 traumatólogos de Valencia (Victor Cortés, Marcos López, Cristina Sánchez, Borja Maruenda y Caterina Chiappe) y un anestesiólogo de Girona (Antonio Villalonga) al Hospital Yassa de los Hermanos de San Juan de Dios en Douala. En total realizamos 38 intervenciones de ortopedia y traumatología a pacientes con pocos recursos económicos y aprovechamos para dar formación al personal del área quirúrgica. Trabajábamos desde las 8 de la mañana hasta muy tarde. El instrumental quirúrgico era un tanto escaso pero con el que les aportamos y el que se compró (una sierra y un taladro) se pudo hacer toda la cirugía.

Quirófano del Hospital de San Juan de Dios de Yassa 

Allí conocimos a gente muy buena. El hermano Linus, Director del Hospital, que nos atendió muy amablemente. El Dr. Tresor, era el único médico a tiempo completo y siempre localizable, muy competente, con mucho trabajo. El hermano Michel, enfermero técnico clínico con mucha experiencia práctica capacitado para pasar visitas y con habilidad para operar. Habían dos técnicos de anestesia y un estudiante con los que Antonio hizo las anestesias, y aprovechó para repasar conceptos importantes de la práctica de la anestesia.  El hermano Victor que  cuidaba de nosotros cuando estábamos fuera del hospital y estaba al tanto de la cena y las compras y salidas por la ciudad, una noche nos sorprendió con un guiso de cocodrilo. Nos acomodaron en la zona de huéspedes del piso superior del Hospital Boko en Douala, a unos 30 minutos en coche del Hospital Yassa y tuvimos cortes de corriente y de agua varios días que suplimos con velas y cubos.  

Una paciente con una fractura que operamos de urgencia

La hermana Pascale, carmelita misionera, nos invitó a visitar la leprosería de Dibamba, a unos 15 minutos en moto del hospital Yassa. Suelen tener pacientes que requieren intervenciones quirúrgicas y quería que viéramos las instalaciones y posibilidades de operar a sus pacientes. Fue conmovedor ver el cariño con que trata a los leprosos, algunos de ellos con varias decenas de años ingresados, de hecho la leprosería es su casa. Todo estaba en orden y muy cuidado se apreciaba el amor por los enfermos.

La leprosería de Dibamba atendida por las carmelitas misioneras

En total fueron dos semanas de intenso trabajo, de conocer gente muy buena y de trato amistoso entre los colegas y el personal del hospital. Una experiencia inolvidable.


sábado, 20 de agosto de 2022

ATENCIÓN MÉDICA Y CONSTRUCCIÓN DE UNA ESCUELA EN OLUVU

 

La primera quincena de agosto un grupo de 6 españoles y 5 ugandeses, en su mayoría universitarios y jóvenes profesionales, hemos estado en Oluvu, un pueblecito 25 Km al norte de Arua en el extremo noroeste de Uganda, muy cerca de las fronteras de la República Democrática del Congo y de Sudán del Sur, haciendo el quinto campo de trabajo en tierras ugandesas en el que participa GIRAFRA.

Nuestra misión, ha sido hacer una escuela de cuatro aulas para el pueblo y al mismo tiempo dar atención médica gratuita a enfermos y darles un mínimo de medicación gratis. Previamente habíamos hecho campañas para recoger fondos para pagar el coste de los materiales de construcción y los profesionales que trabajarían con nosotros. Todavía falta por cubrir una parte del presupuesto, pero la escuela ya está bastante avanzada. En cuanto a la atención médica, esta vez no vino ningún estudiante de medicina, por lo que contratamos a una enfermera y a un clinical officer (un profesional que sin ser médico puede atender pacientes y recetarles medicación), que ayudaron al Dr. Villalonga.

    Los niños se distraían viendo como construíamos su futura escuela.

En total visitamos 820 pacientes, la mayoría eran adultos con dolores generalizados, con ardor epigástrico, muchos niños con malaria y detectamos 60 pacientes hipertensos, de los cuales la mitad lo desconocían. Como siempre vimos casos crónicos que no se había hecho nada para resolverlos, como una mujer con un tumor mandibular de 4 años de evolución, un niño de 8 años sordomudo que nunca ha sido visitado por un especialista, un chico de 15 años muy hipertenso con una cardiopatía que lo puede matar con un esfuerzo como jugar a futbol, que se lo prohibimos y conectamos con un profesional de Arua para que lo atendiera y otros casos más.

Pasando visita con Jane, la enfermera que a la vez traducía del lugbara el idioma local.

El balance final ha sido muy positivo, todos los habitantes de Oluvu estaban muy agradecidos y contentos como nosotros que experimentamos que hay más felicidad en dar que en recibir.  



miércoles, 22 de junio de 2022

RETORNO A BAGANDOU

Hemos vuelto a operar en Bagandou, en la República Centroafricana. Esta vez, al cirujano Leoncio Bento y al anestesiólogo Antonio Villalonga, se añadió a la expedición la enfermera recién graduada María Fonts. Para ella ha sido como un bautismo de fuego pues es el primer trabajo que emprende y nada menos que en el corazón de África, en una zona selvática donde viven los pigmeos.
El viaje hasta llegar a Bagandou fue un poco más emocionante que el año pasado, entre otras cosas porque por la pista forestal estuvo conduciendo durante un rato Lucía, lo joven monja comboniana que nos solicitó venir a operar, y le gusta apretar el acelerador, y en algún momento los que íbamos detrás en la ambulancia Toyota dimos unos saltos impresionantes. Al llegar al hospital nos esperaban varias decenas de pacientes para ser visitados, lo que hicimos sin demora y pudimos programar la cirugía de varios días.
Al final operamos 32 pacientes, de todas las edades, principalmente de hernias abdominales, en total 40 intervenciones pues varios tenían dos hernias. Algunas eran inmensas, como un balón de futbol, de muchos años de evolución, pues allí no hay nadie que les pueda operar o no tienen dinero para costearse la intervención. Todas las intervenciones fueron muy bien y no hubo complicaciones.



En quirófano nos ayudaron Thierry, Ferdinand e Innocent. María hizo lo que podríamos considerar casi un master de anestesia en condiciones precarias, al final dominaba a la perfección todas las rutinas necesarias para anestesiar a los pacientes.

Una de las pacientes agradecidas fue la pequeña Abigail. Cuando pasamos la visita postoperatoria estaba radiante de alegría al ver que ya no sobresalía la hernia que antes afeaba su bella figura. Solo con ver su cara con la luminosa sonrisa que manifestaba felicidad ya nos sentimos pagados de todo el esfuerzo para ir a Bagandou.